RESEÑA HISTORICA

RESEÑA HISTORICA DE LA 7° COMPAÑÍA
RAICES DE NUESTRA COMPAÑIA

El 10 de septiembre de 1972, fecha que jamás podrán olvidar quienes pertenecemos a esta Compañía, pues quedo escrita con letra indeleble e imperecedera.

El inicio de esta Compañía es un proceso, sin lugar a dudas, de múltiples exigencias, trabajo y sacrificio. Sin estos requisitos habría sido imposible lograr lo que poseemos.

Pero remontémonos a septiembre de 1972, mañana de un día domingo. Tal vez el domingo más brillante, brillante porque ilumino la mente de un destacado personaje para concebir la mejor de las ideas en beneficio de la población, allí se desarrollaba una reunión de pobladores cuando pronto nuestro personaje erguía su índice para solicitar la palabra, cediéndosele lanzo su idea, “propongo formar una brigada de Bomberos”, quien así hablara fue el señor Daniel Gutiérrez Apablaza (Q.E.P.D).

Desde ese momento quedaron inscritos nuestros nombres que formaron en ese entonces la Tercera Compañía de Bomberos de Quilicura. Gracias a la donación por parte de una pobladora consistente en una media agua, se logro el primer cuartel y se procedió a elegir la primera directiva, con lo cual se comenzaron a realizar las gestiones para comprar 10 cascos y 10 casacas, para dirigirse a los llamados utilizaban las micros que disponía el Sr. Gutiérrez.

El 8 de diciembre de 1972, se eligió la primera oficialidad bomberil de esta brigada.

Director         :     Hugo Charmín
Secretario     :     Arturo González
Tesorero       :     Manuel Morales
Capitán          :     Daniel Gutiérrez Apablaza

Gracias al trabajo mancomunado de Oficiales y Voluntarios se pudieron lograr los primeros logros, como el préstamo por parte de la Segunda compañía de Quilicura de un carro bomba Mercedes Benz y compra de más material Bomberil, como cascos, casacas y mangueras.

También con el esfuerzo de los Voluntarios fundadores se construyó la Sala de Máquinas, levantada por las propias manos de sus integrantes.

ADQUISICION DE LA PIEZA DE MATERIAL MAYOR B-3 QUILICURA

En el año 1974, fue adquirida por la Tercera Compañía de Bomberos de Quilicura, un carro-bomba marca DODGE con capacidad de estanque de 2.400 litros. Esta pieza tenía una dotación para transporte de 9 voluntarios en la doble cabina y 7 voluntarios en la parte trasera, en la que los voluntarios iban a la intemperie. Fue adquirido en Argentina, a la firma CTDI SACI, y fue traída directamente vía terrestre por los Voluntarios y puesta en Servicio el 28 de septiembre de 1974.

Este carro-bomba fue adquirido gracias a la valiosa gestión realizada por la Sra. alcaldesa de Quilicura de aquellos años, Sra. Lucia Salas, más los aportes de los pobladores del sector.

Muchos se preguntaban ¿Por qué desapareció la Tercera Compañía? La verdad es que no desapareció, simplemente por razones de la formación de nuevas comunas y cambio de limites comunales en el año 1982, la Compañía quedo inserta dentro de la jurisdiccional de la comuna de Conchalí, por lo cual deberíamos retirarnos a sector de Quilicura, hecho que la mayoría no acepto porque la Compañía no quería de dejar de prestar servicios a los vecinos de toda la vida y como la ubicación geográfica y estratégica permitieron que el cuerpo de Bomberos de Conchalí nos acogerá bajo su alero institucional a base de mucho sacrificio, pues deberíamos hacer entrega de nuestra querida maquina B-3 y quedar prácticamente sin materiales.

FORMACION DE LA SEPTIMA COMPAÑIA

A pesar de todo lo antes sucedido, aceptamos y comenzamos los acuerdos entre ambos Cuerpos que después de muchas conversaciones se concreto nuestra posibilidad de seguir prestando servicios, así llego el día 15 de diciembre de 1983, fecha en donde oficialmente pasamos a ser la Séptima Compañía de Bomberos de Conchalí en Formación, bajo muchas condiciones, debido a que para ser reconocidos como Compañía, debíamos adquirir otra maquina, tener 30 Voluntarios uniformados como mínimo y contar con una sala de guardia nocturna, dependencia que hasta esa fecha no contábamos.

Las exigencias impuestas a nosotros por el Cuerpo de Bomberos de Conchalí, eran casi imposibles de efectuar, con todo esto comenzó nuestro periodo de aceptación, el régimen administrativo y ejecutivo eran totalmente diferentes a los que la compañía estaba acostumbrada pues de alguna manera resulto ser muy beneficiosa, no obstante, esas situaciones nos sirvieron para fortalecer aun más nuestro espíritu de superación a pesar de nuestra precaria situación, económica por aquellos días, saldríamos adelante en lo que nos exigían.

El Directorio General del Cuerpo de Bomberos de Conchalí, acordó nombrar como oficiales interventores a los Sres. Jorge Mitre Manzur y Pedro Pincheira Hernández, ambos Voluntarios Honorarios del Cuerpo como Director y Capitán interventores de la Séptima Compañía en Formación, para algunos significo un golpe bajo por parte del Cuerpo, sin comprender en esos momentos el valioso aporte que esos hombres harían en beneficio nuestro, ya que su trabajo consistía en formar buenos Oficiales administrativos y ejecutivos. En la parte administrativa hubo cambios substanciales, ya que se abrió nuestra actual cuenta en el Banco del Estado, la cual nunca se había tenido, la parte contable se vio sujeta a varios cambios dictados por los organismos encargados de ello, la secretaria solo cambios mínimos.

La parte Ejecutiva se vio sujeta a fuertes cambios, pues el régimen disciplinado paso a ser casi militar, doctrinales de escala, trabajo con material menor, paso por canchas de arrastre y estado físico, paso a ser el pan de cada día, la inasistencia significaba el alejamiento de las filas.

Pero todo esto dio resultados positivos ya que con el transcurso de algunos meses se acercaba el 30 de junio de 1984, día que tuvimos que demostrar lo aprendido durante este periodo. Para sorpresa de muchos Oficiales Generales de aquella época, nuestro trabajo fue espléndido, pues demostramos con creces que a pesar de las opiniones de muchos que no íbamos a durar en el Cuerpo, no éramos los “guasos” que ellos señalaban.

Por otro lado, las gestiones de nuestro Capitán Sr. Tomás Jara Contreras con el Presidente del Circulo Industrial Parque Las Américas”, además del Señor Dietrich Angerstein, con el tiempo dió sus frutos, pero nunca se nos pasó por la mente que la ayuda superaría con creces nuestra expectativas, ya que solamente aspirábamos a una bomba y la modesta sala de guardia. Gracias al aporte del Círculo Industrial se pudo adquirir un moderno carro bomba marca Rosenbauer importado directamente de Austria, completamente equipado para prestar servicios en forma inmediata, con lo cual nuestra Compañía contaría con uno de los carros más modernos de la región metropolitana y el segundo de este tipo a nivel nacional. La sala de guardia paso a convertirse en una hermosa construcción de mayores comodidades para los guardianes y los voluntarios, esto nos obligo a adquirir mayores conocimientos y a especializarnos aun más y demostrar que el valioso regalo estaba en buenas manos. Razón por la cual además debíamos capacitarnos en el tema del trabajo con espuma, equipos autónomos y alta presión.

Por fin llega el 23 de mayo de 1985, fecha que se reunía el Directorio General del Cuerpo de Bomberos de Conchalí, a esta sesión fue citada la Compañía en pleno, vestidos con nuestras mejores galas, habiendo sido aceptada la Séptima Compañía, el Directorio se retira para que nuestra Compañía elija su oficialidad la cual regirá los destinos de la Compañía hasta el 31 de diciembre 1985.

Director               : Tomás Jara Contreras
Capitán                : Jaime Muñoz Muñoz
Secretario           : Marco Díaz Aros      

Así llega el 26 de mayo, fecha en que se entrega oficialmente el material mayor, las nuevas dependencias de la guardia y la remodelación de la sala de maquinas, a este acto asisten autoridades comunales, militares, empresariales, además asiste el Directorio General y todas la Compañías del Cuerpo de Bomberos de Conchalí.

ESPECIALIZACION DE LA COMPAÑÍA EN MATERIALES PELIGROSOS

La primera inquietud que se nos vino a nuestras mentes, al ver el enorme crecimiento industrial de nuestro sector de atención, fue que pasaría con nuestras familias, amigos y seres queridos que, al igual que nosotros, viven aquí, ¿de qué manera podríamos nosotros enfrentar una emergencia con materiales químicos, ya sean en fugas, derrames, incendios, etc.? La respuesta fue lisa y llanamente, por aquellos años, “No estamos preparados” y la inquietud se planteó abiertamente a cada uno de los integrantes de la Compañía, donde por acuerdo unánime, quisimos estar dispuestos a capacitarse e instruirse en este aspecto y comenzaron los trabajos de estudio y analistas de nuestra situación económica, para ver si podríamos asumir sin mayores conocimientos reales, el alto costo económico que esto acarrearía. Y así, sin contar con nada, ni siquiera esbozos de que estábamos gestando, comenzamos lentamente a ingresar en este desconocido mundo de los Materiales Peligrosos.

Después del estudio nos dimos cuenta que el factor económico realmente jugaría un rol preponderante, pero lo más importante, nos dimos cuenta que con estos materiales no se juega, que una mala maniobra, un mal manejo, costaría la vida de muchas personas, y quizás entre ellas, la propia y de seres queridos. Esto nos instó a ponerle más empeño, más estudio y asumir cambios decisivos dentro de nuestra Compañía, entre ellos, la admisión del personal, pues hasta la fecha, no se exigían más de tres requisitos elementales: querer servir, tener la edad suficiente y contar con tiempo para desempeñarse como bombero voluntario. Y es así como en el año 1991, cambiamos nuestra reglamentación y a los postulantes se les exigió más, por ejemplo, un nivel escolar más alto, mínimo 2° medio, el porque, y que debemos asumir gran cantidad de estudios, y sí otras aptitudes compatibles con la especialización.

En el año 1992, la Compañía esbozó un proyecto para ser reconocida como especialidades en esta materia, y desde la fecha que se mantuvo en estudio, por parte de nuestros superiores, el nombramiento. El motivo que se nos dio fue que aquellos querían estar seguros que nuestro objetivo era claro, y que realmente queríamos llevarlo a cavo, y se nos autorizo para seguir trabajando en este proyecto, seguir puliéndolo, y seguir aprendiendo. Durante estos años, la especialización abarco diferentes campos, y nos insertamos en forma profesional y con conocimientos cabales, en el rescate vehicular, se niveló en conocimiento a toda la compañía.

Finalmente, el Directorio General del Cuerpo, reconoció a nuestra Compañía como Unidad de Materiales Peligrosos, como también fue reconocida como una de las Cuatro Unidades de la Región Metropolitana por parte de la Junta Nacional de Bomberos.

Nuestro gran pilar en el estudio fue la 17ª Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago, de quienes estamos muy agradecidos, con quienes nos unen grandes lazos de amistad.

MATERIAL MAYOR

La Compañía desde su fundación en el año 1985, cuenta con un carro-Bomba ROSENBAUER montado sobre un chasis Mercedes Benz modelo 1017 de 1984. Este carro fue adquirido gracias al aporte económico recibido por parte del Circulo Industrial Parque Las Américas A. G.” Y entro en servicio el 26 de mayo de 1985 con la clave radial B-7. Sus características y materiales son:

  • Bomba centrifuga de alta y baja presión modelo R-280, con premezclador para trabajo con espuma incorporado.
  • Estanque de agua con capacidad para 2.700 litros.
  • Estanque para espumógeno de capacidad de 300 litros.
  • Capacidad de transporte de 12 Voluntarios
  • Amplias cajoneras para materiales y uniformes.
  • Equipos autónomos Racal y Dragger.
  • Pitón Monitor con lanza para espuma, con una capacidad de desalojo de 800 a 2.700 litros por minuto, con un alcance de 60 metros aproximadamente.
  • Pitones para alta presión NE-PI-RO
  • Motosierra
  • Motobomba.
  • Arneses y cuerdas.
  • Pitones para trabajo con espumas, en baja y mediana expansión.
  • Tiras blancas de 38mm, 50mm y 70 mm para trabajo con espuma.
  • Material de agua convencionales (pitones, mangueras, etc.)

PUESTA EN SERVICIO DEL MATERIAL MAYOR H-7

En julio de 1991, el voluntario de nuestra Compañía Sr. Alfredo Bagú, dona a la Compañía una camioneta marca Chevrolet C-10 año 79, que antes prestaba servicios como ambulancia en el Club Hípico de Santiago.

En nuestras mentes se había afianzado un gran proyecto para este hermoso regalo, de alto costo, donde se necesitaba hacer una gran inversión y de un arduo trabajo para llevarlo a efecto. Fue así como en diciembre del mismo año salio del taller en óptimas condiciones con una inversión de $ 700.000, costo que se logró con un gran esfuerzo de toda la Compañía.

Luego de efectuar los trabajos de transformación y reacondicionamiento para dejar el vehículo en condiciones de prestar el servicio requerido. Estos trabajos realizados en el transcurso, corresponden la segunda etapa del proyecto y fue realizado en su integridad en las dependencias de nuestro cuartel por los Voluntarios de la misma Compañía. Allí se entregó mucho esfuerzo y sacrificio de parte del voluntariado.

El material mayor H-7, fue puesto en servicio el día 2 de agosto de 1993 a las 21:30 hrs. Con el siguiente material:

  • Equipo electrógeno marca Suzuki de 3.000 watt.
  • Torre de iluminación de 4mts. Con 2 focos de 1000 watt,
  • Cadenas para trabajos de rescate
  • Estabilizadores de vehículos, tablas de rescate (largas y cortas), inmovilizados, botiquines de primeros auxilios y herramientas varias.

El H-7 cumplió la función de apoyo a nuestra pieza de material mayor B-7, y por sus características el Cuerpo determina su concurrencia a los rescates e incendios durante la noche.

En el año 2000, es dada de baja y por acuerdo de la Sesión de Compañía y es donada a la Primera Compañía de Bomberos de Rauco, en la VII región. Así dijimos adiós a la Camioneta de los “Cazafantasmas”, pero sabemos que allí siguió prestando servicio en esa naciente Compañía, con la cual somos Compañía de Canje..

HECHOS Y LOGROS INPORTANTES

ADQUISICION DEL TERRENO: Realmente no existen evidencias en donde conste de cómo fue adquirido este lugar en donde hoy habitamos como Compañía, pero es cierto también que debe haber sido gracias a enormes esfuerzos para lograr la donación o venta a un precio módico.

En el año 1987, se hacen las gestiones legales ante el ministerio de la Vivienda para el nombramiento oficial de la adquisición de este bien raíz por parte de la Séptima Compañía, gestión realizada por el Sr. Hernán Uribe González, en aquel entonces superintendente del Cuerpo de Bomberos de Conchalí.

COMPETENCIA INTERNA: En el mes de septiembre de 1992, se dio partida a la Primera Competencia Anual de nuestra Compañía, la cual lleva por nombre “Voluntario Daniel Gutiérrez Apablaza”, en reconocimiento del fundador de la Tercera Compañía de Bomberos de Quilicura, quien con su trabajo y entrega logro fundar las bases de la Séptima Compañía de Bomberos de Conchalí.

COMPETENCIA VOLUNTARIOS DEL RECUERDO: En el mes de octubre de 1992, se llevó a efecto la Competencia Anual “Voluntarios del Recuerdo”, en este año y por primera vez, fuimos los ganadores de este trofeo tan preciado por todas las Compañías, siendo Capitán de la Compañía el Sr. Marco Díaz Aros. No cabe duda que el triunfo se debió exclusivamente al buen estado de preparación de los voluntarios que integran el equipo, ya que fue un trabajo que se inicio en el mes de febrero en forma constante. También volvimos a ganar esta Competencia en el año 2002, siendo Capitán de Compañía el Sr. Kenzo Jara Pizarro.

FORMACION DE LA BRIGADA DE CADETES

Uno de los hechos más importantes que debemos destacar es la formación de la Brigada de Cadetes, en el periodo en que la Compañía vio la necesidad de poder contar con jóvenes para poder suplir el poco interés por el ingreso de aspirantes a la Compañía.

Es así como un 2 de marzo de 1986, se reúnen un grupo de jóvenes, en la mayoría familiares de nuestros mismos Voluntarios, con la intención de darle el vamos a la Brigada de Cadetes, en reunión de estos en presencia del Director Sr. Tomas Jara Contreras y el Capitán Sr. Roberto Riquelme Espinoza, procede a colocarle como nombre a la Brigada “Voluntario Juan Jara Alvarado” (Q.E.P.D.) y como lema “Crecer para Servir”.

En el 2004, a propuesta del Capitán de ese año don Marco Díaz Aros, se divide la Brigada en: Brigada de Cadetes y Brigada Juvenil, con la finalidad de adecuar las instrucciones de acuerdo a las edades. También ese mismo año se aprobó el Reglamento que regirá a ambas Brigadas, también propuestas por el Sr. Díaz, quien entregó el proyecto de Reglamento y fue aprobado por la totalidad de la Compañía.

La Brigada de Cadetes mantuvo el nombre “Juan Jara Alvarado” y la Brigada Juvenil adoptó el nombre de “Voluntario Honorario Tomás jara Contreras”, el honor a que fue este voluntario que en su calidad de Director en 1986 propuso la formación de la Brigada de Cadetes.

Sin lugar a dudas que aquellos Oficiales y Voluntarios que tuvieron la idea en el año 1986 de formar la Brigada, no se equivocaron ya que la semilla que ellos plantaron vinieron a dar sus frutos y es así como integrantes de esta han pasado a ocupar cargos de Oficiales importantes dentro del Cuerpo y la Compañía, además de participar en diferentes competencias de Brigadas, ubicándose siempre dentro de los primeros lugares, dejando siempre bien puesto el número de nuestra Compañía y todo lo aprendido en pasar de los años.

CONSTRUCCION DEL NUEVO CUARTEL

Ya en 1997 era un anhelo contar con un nuevo Cuartel, para ello se hicieron variadas comisiones que presentaron propuestas, pero que lamentablemente nunca prosperaron. Fue así como a finales del año 1999, el Voluntario Honorario y Fundador don Eduardo Gaby Mujica, presenta la moción de presentar un Proyecto a la Ilustre Municipalidad de Conchalí, para ver la posibilidad que esta accediera y nos apoyara. Después de mucho pedir apoyo, pues nadie creía en ese proyecto, a Eduardo Gaby, la Junta le autorizó la suma de $ 150.000 para mandar a hacer un plano de la edificación que se tenía pensada, la cual fue avaluada en $ 60.000.000, y presentada al SERPLAC de la Municipalidad en el año 2000, la cual evalúa y le hace mejoras sustanciales, quedando un proyecto por $ 120.000.000, el cual será presentado al FNDR.

El 10 de abril de 2001, la Secretaría de Planificación Comunal, a través del arquitecto de la Municipalidad, don Gonzalo Retamales, nos informa que el proyecto fue enviado al Fondo de Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) por medio del Ord. Nº 1.700/45 con el nombre de “REPOSICION EDIFICIO SEPTIMA COMPAÑÍA”, Código BIP 20169937-0.

Ya no era sólo un sueño, sino que ya se estaban dando los primeros pasos, pero desconocía cuánto camino faltaba por recorrer.

En el año 2002, se sigue trabajando, pero no había claridad, muchas reuniones y conversaciones, incluso con el Presidente del Senado, en ese año, don Andrés Zaldivar, en reunión sostenida con los Voluntarios Honorarios y Fundadores señores Eduardo Gaby Mujica y Marco Díaz Aros, compromete su apoyo en el proyecto, pero que debía reevaluar la posibilidad de construirlo en dos etapas, por el alto costo.

2003, la Secretaría de Planificación Comunal, Área Proyectos, nos informa que el FNDR, aprobó un gasto de $ 5.000.000 para la confección de los Planos definitivos del nuevo Cuartel. Otro gran paso en la concreción del Proyecto, y ya estábamos más cerca.

29 de Octubre del 2004, se invita al Sr. Superintendente, don Jorge Ortiz Ortiz, Director de Compañía, Manuel Silva Castañeda y al Capitán de Compañía, don Marco Díaz Aros, a la reunión del FNDR, donde se votará la aprobación o rechazo del Proyecto de Construcción, el cual fue aprobado por unanimidad por parte de este organismo. PROYECTO APROBADO, al fin después de tantos años de sueño, trabajo y con la convicción de que se materializaría, lo que nos demuestra que un sueño si se cumple cuando se trabaja, y ya podíamos decir misión cumplida.

Es así como el 5 de enero de año 2005, siendo Director el Sr. Tomás Jara Contreras, comienzan los trabajos de construcción y a finales de este año, específicamente el 3 de diciembre, es inaugurado este hermoso Cuartel, el cual comenzó a ser utilizado al 100% el 1 de enero del 2006, siendo Director el Voluntario Honorario Cristian Aliste Ayala.